Las pausas activas reducen el dolor/malestar percibido, el estrés y mejoran la productividad.
Recientemente se publicó el trabajo desarrollado por Batista-Ferreira et al. (2024) que tuvo como objetivo determinar los efectos de las pausas activas en el ámbito laboral, concretamente el efecto sobre el comportamiento sedentario, el vigor auto percibido y el estrés ocupacional. En el estudio
