Las pausas activas reducen el dolor/malestar percibido, el estrés y mejoran la productividad.

Recientemente se publicó el trabajo desarrollado por Batista-Ferreira et al. (2024) que tuvo como objetivo determinar los efectos de las pausas activas en el ámbito laboral, concretamente el efecto sobre el comportamiento sedentario, el vigor auto percibido y el estrés ocupacional. En el estudio participaron un total de 70 oficinistas, siendo la mayoría mujeres (86%), con una edad media de 35.2 años.

Las pausas activas se desarrollaron durante 24 semanas de duración, realizándose antes del trabajo, a media mañana, después de comer, y al finalizar la jornada laboral, ofreciendo una aproximación continuada de las pausas activas. Dichas pausas tenían una duración de 3-5 minutos

Batista Ferreira 2024. Rutina pausas activas Las pausas activas reducen el dolor/malestar percibido, el estrés y mejoran la productividad.

Los participantes rellenaron antes y después de las 24 semanas de intervención, un cuestionario y el Test de McNemar sobre la somnolencia y el dolor/malestar después de comer, así como el estrés percibido. Además, el cuestionario también registró la frecuencia de las pausas activas, el comportamiento sedentario en el trabajo y la frecuencia de ejercicio semanal.

Los principales resultados obtenidos señalaron, en primer lugar, que aumentó la participación de las personas en las pausas activas durante la jornada laboral, lo que viene a reflejar una buena predisposición de los trabajadores hacia estas iniciativas. Así, la cantidad de personas que realizaban al menos una pausa activa al día aumentó del 9% al 34%. También aumentó del 23% al 39% la cantidad de personas que realizaban al menos dos pausas activas al día. Respecto a la práctica semanal de deporte, disminuyó la cantidad de personas que no practicaban ninguna actividad (43% vs 26%). Por otra parte, en relación con el test de McNemar, las pausas activas redujeron la sensación de somnolencia, el dolor/malestar y el estrés percibido.

En conclusión, estos resultados muestran que las pausas activas no solo motivan de manera intrínseca a la realización de mayor cantidad de actividad física, sino que también redujeron las sensaciones de somnolencia, dolor/malestar y estrés percibido cuando se realizan de manera repetida durante la jornada laboral. Por ello, la implementación de pausas activas contribuye a crear un ambiente de trabajo más saludable, aumentando la calidad de vida de los empleados y la productividad de la empresa.

Batista-Ferreira, L., Sandy, D. D., Silva, P. C. M. C., Medeiros-Lima, D. J. M., & Rodrigues, B. M. (2024). Impact of active breaks on sedentary behavior and perception of productivity in office workers. Revista Brasileira de Medicina do Trabalho, 22(2), -, Article e20231213. https://doi.org/10.47626/1679-4435-2023-1213